Municipalidad Distrital de Pangoa

Años dificiles y sangrientos

PUBLICADO EL MIERCOLES 4 DE MAYO, 2011

Años dificiles y sangrientos

El año de 1988 ha sido de muchas sorpresas trágicas, el día miércoles 13 de abril. A las 6:30 los terroristas de Sendero Luminoso, atemorizaron a toda la población y en 10 minutos el pueblo de Pangoa estaba dominado.

Era una noche oscura y obligaron a apagar las pocas luces, pues el pueblo se quedó en tinieblas y a su paso asesinaron a cuatro personas: Don Albino Saucedo, padre de Don Victor Saucedo Zamora, actual Teniente Alcalde de la provincia de Satipo, un joven comprador de café, y en el ataque simultáneo a la garita de Chavini mataron al policía del Centro Forestal y al que lo acompañaba, un civil. Que hacía la labor de un garitero de la municipalidad; todos quedamos asustados, afectados y con temor de comentar algo. Después de los incidentes, para ellos victorioso, los subversivos intensificaron la formación de comités populares y el reclutamiento forzado de jóvenes.

Esta acción también permitió, a iniciar a cerrar las principales entradas y salidas, manteniendo bajo control y cautivos a los colonos y nativos de Centro Sanibeni, Palomar, Santa Fé de Capireni, Santa Cruz de Anapati, Cajiriali, así también a los pueblos indígenas de Matzuriniari, Potsoteni, Mapatoa; yaynapango; Tsomaveni. Con la medida tomada por los subversivos, encerraron y controlaron una población considerable, la mayor parte considerada como la masa y a los efectivos como combatientes. La acción nociva trajo como consecuencia que los poblados del Pangoa profundo comiencen a despoblarse. Continuaron los subversivos con diversos ataques a poblados para atemorizar a los pobladores: Nueva Jerusalén, Pampa Tigre, Kiatari, Fortaleza, Campirushari, La Florida, Naylamp de Sonomoro.

Toda la provincia de Satipo se encontraba alarmada, por los continuos ataques de los elementos subversivos, se comenten diferentes ataques en sectores poblados, llevaron a cabo los tristemente célebres llamados “paros armados” en la capital de la provincia y distritos, cuando era de mejor parecer la paralización total por dos o tres días, inamovilidad total en todos los aspectos, comercio cerrado, entidades privadas y transito vehicular local e interprovincial nulo, Estos paros eran a semejanza de los paros de Ayacucho, en donde tuvo su origen.

Se avecina el cambio de Gobierno Municipal, tanto en la capital de la provincia y en Pangoa, las elecciones fueron programadas a nivel nacional para el mes de noviembre de 1989 los candidatos a la alcaldía, son escasos, temen a la represión de la subversión, En Pangoa  se presento a la alcaldía tres candidatos, entre estos: Don Lino Apumayta elecciones Zenteno Apumayta, acompañado de Rufino Sauri Díaz, con escasos votos , las verdad, es que de acuerdo al reglamento de las elecciones debían ser anuladas, pero el Jurado de las Elecciones, hizo la salvedad que se vivía en una zona de emergencia, por tanto se adecuó a nuevos dispositivos.

Consecuentemente para el periodo 1990- 1992, fue elegido Lino Apumayta, pero la verdad, era necesario que se eligiera un alcalde para no perder el principio de autoridad.

Una vez elegido de inmediato toma acciones preliminares para recibir el cargo de la alcaldía que se encontraba acéfala, pues el alcalde titular del periodo 1987- 1989 había abandonado el cargo. Un 8 de diciembre continuando con su labor de Vilcabamba, no dándose cuenta que fue seguido por los subversivos, quienes lo capturaron en su mismo fundo “Salvatierra” en el anexo de Vilcabamba no dándose que fue seguido por subversivos, quienes lo capturaron en sui mismo fundo mientras realizaba los quehaceres agrícolas, luego de amenazas trataron de asesinarlo para buena suerte el disparo de bala rozó por su cabeza, los subversivos creyéndole muerto por la abundancia de sangre lo abandonaron. Fue trasladado a Lima para la recuperación de sus salud mientras continuaba en Lima por salud sus concejales electos como el renunciaron irrevocablemente, quedando únicamente don Rufino Yauri.

El alcalde fue conocido con el apelativo de chaleco, porque trajinaba protegido con la vestimenta de defensa personal que le fue obsequiada por el concejo distrital de Miraflores, así mismo el arma de defensa le donó la señora Ester Álvarez DE Gavilia, alcaldesa de Lince; La entrega se efectuó en una ceremonia en el hotel Cesar’s de Miraflores de la capital de la republica, en presencia de 19 alcaldes del PPC, dirigencia nacional y el presidente del partido, doctor Luís Bedolla Reyes luego del atentado que sufrió, siempre aclaraba que no tenia miedo y que estaba bañado con ruda como el mismo comenta y ratificaba por la población su labor principal entubo referido en restaurar el principio de la autoridad  que en otros distritos en zonas de emergencia del país se había perdido.

Comenta Margarita Benavides, que sendero luminoso, inicio sus acciones en los valles de Perené, Satipo y Pangoa en le año de 1988. En San Martín de Pangoa, atacaron a la camisería, causaron muertes en la población, desfilaron en horas de la noche dando vivas al presidente Gonzalo, saquearon la ciudad y se retiraron, para realizar una serie de adoctrinamiento y acendramiento de la población nativa y colona  e iniciaron el reclutamiento de voluntarios y forzados.

Un 20 de diciembre de 1989 fue asesinado Don Emilio Morales Bravo, un pangoino de larga trayectoria, victima de las manos asesinas de los subversivos que no tuvieron la valentía de enfrentarse, le dispararon un tiro por la espalda y otro en la cabeza, el echo ocurrió a las 6  de la mañana, fue inútil toda atención medica en el puesto de emergencia de los sinchis, esa noche iba a participar en una fiesta de promoción de un nieto espiritual de la familia Pichuca.

Los primeros días del mes de enero de 1990 se hace cargo de la alcaldía, el Teniente Alcalde Don Rufino Yaury, por motivos de recuperación de salud del titular Lino Apumayta Zenteno (encontrándose en Lima)
El 23 de febrero, regresa a Pangoa Don Lino Apumayta Zenteno, y luego de una ceremonia resaltante, con participación de las autoridades civiles y militares de la provincia se hace cargo de la alcaldía, iniciando directamente la administración municipal, teniendo únicamente como único miembro a Don Rufino Yaury, por denuncia de los restantes concejales. La población recuerda al amigo Apumayta por su valentía de postular y asumir la alcaldía, en los momentos más difíciles para Pangoa, durante el caos generado por los subversivo, su gran mérito está en encabezar el Gobierno Local, restaurando el principio de autoridad (local), tan atropellado por esa época en parte de provincias del Perú. Fue conocido como “Chaleco”, porque continuamente portaba un chaleco para proteger su vida en el mes de diciembre de 1989.

En los primeros meses de 1990, se forma las primeras rondas, en los pueblos de Dos de Mayo, Porvenir, La Florida y otros poblados; estas motivaciones conllevaron a que en el mes de febrero del año en curso, llamen a asamblea del pueblo a fin de propender la autodefensa y formaron la Junta de Vecinos saliendo como presidente el señor Pedro Ricce, Vicepresidente Freddy Fabián, Sec. Actas Pablo Apolinario, Sec. Defensa Julio Granados y Mesías Véliz; no tuvieron éxito en su gestión, porque los subversivos atemorizaron todo tipo de organización de defensa, más aun los subversivos en cada sector o poblado habían elegido sus comandos militares y políticos.


Moisés Zanabria, explica que el 3 de marzo de 1990, en el sector de Porvenir, los terroristas se alojaron prepotentemente en la casa de Manuel Apolinario, los comuneros vecinos avisaron a los policías y ala ronda; estos se ponen en acción, ambos grupos de policías y civiles se juntaron en la lomada del fundo de Antonio Wachos, a las 3 de la mañana el día siguiente les cayeron de sorpresa A LOS SUBVERSIVOS a las 5 de la mañana. Eliminaron en el acto a 3 subversivos y el resto fugaron, también murió un nieto de Manuel Apolinario de 17 años de edad; se fugaron a Juan Santos Atahualpa, en la persecución cayeron mas subversivos, 7 en total de las cuales dos mujeres. Esta acción dio mas fuerza y valor para organizar las rondas campesinas de los sectores vecinos y otros distantes, conllevando a fortalecer a una central de autodefensa.

A fines del mes de marzo del 90, después del éxito de la ronda en Porvenir, motiva la formación de mas rondas: Porvenir, Fortaleza, Miraflores, Vilcabamca, La Breña, Santa Rosa, Villa María. Bajo Kiatari; San Juan de Pueblo Libre; formaron un comité zonal de los sectores mencionados, presidida por el señor Ponce, y como secretario Moisés Sanabria. En comisión fueron a Lima a fines de marzo: Sanabria, Leoncio Apolinario, Hugo Meléndez (agente municipal de Fortaleza), y Ponce para presentar memorial pidiendo ayuda, sin resultado positivo alguno, al regresar se encontraron que habían muerto inocentes; Salas Y Alejandro Malpica, dos agricultores pacíficos, que la historia sabrá juzgar.

En el mes de marzo se forma la ronda en Sonomoro, los ronderos son dos agricultores del lugar, empiezas a liquidar a los supuestos Jumpas, así mataron a la familia Malpica, padres, suegros, esposa, hijos, hijas, grandes y chicos fueron arrojados al rió, esto sucedió el 5 de abril y el jueves 12 de abril vino la venganza sin nombre de los subversivos, empezaron a matar a todos los pobladores, sino encontraban a los esposos, mataban a las mujeres, los muertos fueron enterrados en San Martín de Pangoa, se vivió un horrible cuadro.

En el sector de Porvenir, ronderos de ese lugar mataron a Rubén Salas y al señor Juncarima, no se explica como ciudadanos que compartieron año a año el mismo camino, estuvieron en faenas se hallan convertidos en fieras para su propia gente, un sociólogo tiene que explicar la ignorancia, la sangre india, la cultura que los hace actuar así. Una compoblana muy respetable dice: “yo conozco a la gran mayoría y a los catalogo de pacíficos, sin ningún reparo me e quedado en la casa de los agricultores en diferente lugares, ha sido todo pacifico, se a trabajado muy bien con mucho entusiasmo se desarrollaba esta zona, el agricultor invirtió en sus chacras, compro maquinarias, infraestructura, escuelas, carreteras, construcción de material noble y todo se debía abandonar ya que se encontraban entre la espada subversivo y la pared, que es la carencia de productos alimenticios.

Un jueves 12 de abril de 1990, fecha muy gravada en la mente de los pangoinos, la nefasta acción terrorista se ensaña con Naylamp de Sonomoro, la población es tomada po los subversivos a partir de las 6 de la tarde, armados con fal, con escopetas, lanzas, aunque la población se encontraba custodiada por las rondas, la seguridad se da cuenta y huye. Se comenta que el señor Alejandro Quispe que alentó la autodefensa pero no presente en le trágico suceso del señor Malpica; Quispe y Fernando Mogollón estuvieron presentes en la incursión subversiva, siendo capturado Quispe por estar vestido con ropa blanca y amarilla, en este ataque el mas horroroso, mueren 15 pobladores entre adultos, mujeres y niños: Alejandro Quispe, Héctor Cossi, Emiliano Gavilán, Gloria García, Sebastián de la Cruz, Segundo Tirado. Permanecieron los subversivos hasta las 8:30 pm finalizando con un saqueo general.

Las autoridades de Sonomoro obliga todos los pobladores rurales a reorganizar la junta vecinal presidida por Don Freddy Fabián, acompañado por Julio Granados(vicepresidente); Pablo Apolinario y Moisés Zanabria Llanco; por fallecimiento de Alejandro Quispe lo reemplaza Mario Gálvez, así como en la presidencia popular, asume como presidente Julio Granados, que actúa con rapidez, quien motiva y efectúa patrullajes a diversos anexos, a fin de desarticular a los delincuentes subversivos, los patrullajes eran y son considerados la fuerza de combate contra la subversión.

Los frutos de los patrullajes comienzan a mostrarse, en el mes de mayo en la plaza de San Ramón de Pangoa, se entrega a 10 subversivos, demostrando que los agricultores, así como explotan a sus chacras también están aptos  para su autodefensa; pero los subversivos también continúan con sus atrocidades, un 30 de junio los subversivos emboscaron en La Florida( Nueva Jerusalén) a una patrulla mixta de ronderos y policías, teniendo un saldo trágico de 5 policías y un rondero muerto (Yupanqui). Desde esa oportunidad los ronderos dejaron de contar con el apoyo de los policías, la ronda muestra decaimiento, algunos directivos se retiran.

En enero de 1991 continuaron los ataques senderistas. Pampa Tigre, Kiatari, Cubanita, causando muertes de muchos agricultores, por estos meses se inician el acantonamiento del ejercito peruano en la  provincia, instalándose diversas bases militares.

El reconocimiento de las rondas fue el 22 de noviembre de 1991 y constantemente las rondas rurales dieron ejemplo de civismo y mostraban mayor conciencia de autodefensa; en la urbana fue muy difícil su organización, mas aun cuando se trataba de patrullas a los diferentes sectores del distrito, a fin de hacer la importante labor de control.

El 29 de octubre de 1992, fue el segundo ataque a San Martín de Pangoa, los terroristas entraron por dos frentes, un frente desde la carretera Marginal desde Chavini, donde desde las 6:30 de la tarde merodeaban en forma camuflada y un segundo grupo mayoritario procede de San Ramón de Pangoa, se dispusieron alrededor de la plaza de la capital distrital, a las 10 de la noche después de apagarse la luz eléctrica, toman posición en las zanjas de la calle principal, frente al puesto de los sinchis con 10 efectivos a mando del reconocido “cocho” Paz, en el ataque murieron civiles inocentes, muriendo en total 7 personas, unos por balas perdidas y otros en manos de los subversivos, cuando cometieron el saqueo en el mercado, mataron a las personas que se negaron a entregar pacíficamente sus enceres, entre los fallecidos el amigo Joaquín Torres Mendoza.
Los sediciosos procedentes de Chavini, reunieron a oda la gente que vivía alrededor de la carretera marginal obligándolos a estar prestos a disparar un mortero, cuando se presentase algún carro policial o militar, pero otros en el puente de Chavini, cruzaron un camión cargado de yuca bajándole las llantas, para impedir el pase de la policía hasta las 2 de la mañana.

Los primeros días del mes de agosto de 1992 se organizo una patrulla de 200 ronderos con el fin de patrullar el territorio del distrito, a partir de la margen izquierda del Ene, la patrulla fue mixta de ronderos y militares se dirigieron por dos rutas: una por Nailamp de Sonomoro y otra por Boca Kiatari.

Como acción mediata se recuperaron más de 50 civiles, entre hombres, mujeres, niños que estaban bajo control de los subversivos, ambos grupos de patrullas que se juntaron en Matereni, les emboscan el Alto Tsomaveni, no hay bajas en ambas partes, ingresan al campamento terrorista en Tsomaveni, a orillas del río de igual nombre, al día siguiente de la emboscada a horas 5:00 a.m. más patrullas les hostigan de nuevo, hieren aun rondero del Ene, quien muere días después.

Retornan a san Ramón de Pangoa el 30 de agosto, después de cumplir una loable labor de peinar la amplia zona que estaba bajo control de los subversivos, además demostraron unidad de ronderos, valentía y coraje, buscando la pacificación.

Los primeros días del mes de enero de 1993, asume la alcaldía Don Rufino Yauiri Díaz, para el periodo municipal de 1993 a 1995, acompañado en su gobierno municipal por el Dr. Luís Vásquez, Luís Dionisio Pajar, Elías Castro, Abraham Morveli y Rubén Ramos.

Una de las últimas acciones nefastas de los subversivos es la que realizaron en Tsiriari en agosto de 1993, donde asesinaron a sangre fría a numerosos pobladores nativos asháninkas y colonos. Esta acción tuvo una connotación nacional de repudio a los subversivos.